lunes, 8 de junio de 2015

DESPROGRAMANDO EL INCONSCIENTE CON REFLEXOLOGÍA PODAL

Estoy convencida de que la Reflexología es una técnica sencilla, respetuosa con el cuerpo de la persona que recibe tratamiento y a la vez poderosa. Desde que empecé a trabajar con ella a fondo una de las cosas que más me ha llamado la atención han sido los cambios a niveles sutiles que experimentaban los clientes.

Es muy común que al poco tiempo de recibir tratamiento con Reflexología la persona afirme cosas como estas: 

"Mi situación sigue siendo la misma pero mi perspectiva acerca de ella ha cambiado"
"Veo las cosas desde otra óptica"
"Han desaparecido los pensamientos obsesivos". 

Aparentemente estamos trabajando sobre puntos reflejos de los pies conectados con diferentes zonas y órganos del cuerpo a través del Sistema Nervioso Central. Pero la Reflexología es mucho más.


La clave está en el inconsciente

Son muchas las personas que me cuentan que experimentan angustia o temor sin causa aparente. Dicen que su vida está en orden en todas los aspectos, que ahora es cuando deberían estar en paz, sin embargo, ocurre todo lo contrario. Mi respuesta siempre es que la clave está en el inconsciente que es el rige la mayoría de nuestros procesos. 



Considero que aproximadamente el 95% de los procesos que vivimos son inconscientes. Si tenemos en cuenta que el inconsciente no distingue lo real de lo imaginario (no es lo que te ocurre, sino la forma en la que vives aquello que te ocurre la que determina tu manera de sentir) y que todo lo graba como si del disco duro de un ordenador se tratara, ¿somos conscientes de la información que alberga? 

Leyendo el "Tratado de Bioneuroemoción" de Enric Corbera caí en la cuenta del por qué se producen estos cambios a nivel sutil también mediante la Reflexología. La respuesta la encontramos en el sistema límbico del cerebro donde está situada la amígdala cerebral encargada de tender un puente entre nuestro sistema consciente e inconsciente. 

La Reflexología pone en marcha la comunicación entre los pies y el resto del organismo a través de la corteza cerebral.

El sistema límbico es el centro de la afectividad en el ser humano y desde él experimentamos una pena o alegría inmensas.  Este sistema límbico interactúa constantemente con la corteza cerebral y este es el motivo mediante el cual trabajando zonas concretas del Sistema Nervioso Neurovegetativo en los pies se produce una auténtica desprogramación a nivel inconsciente. 

Necesitamos herramientas para comunicarnos con esa información contenida en esa región del cerebro. A mi me encanta la Reflexología, pero ya sea con ella o mediante otra técnica, es de vital importancia desprogramar a nivel profundo para poder liberarnos de los patrones que nos limitan. Para quitarnos esa sensación de estar siempre viviendo la misma situación pero en diferentes escenarios y con distintos personajes.  




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